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Lo poPular

Preguntamos ¿qué es lo popular en Venezuela? y nos da por pensar en el desfile bicentenario de la independencia venezolana, y aquel gran mosaico de lo popularoso, de la fascinación por lo “popular” esa celebración del interior invadiendo la capital al mejor estilo de “Un llanero en la capital” de Daniel Mendoza. Lo popular está quizás mal entendido, la cultura quizás, tradicional, local se mimetizó en un intento de la Venezuela democrática, esos cuarenta años de experiencia prechavez, donde la cultura estaba relacionada en un gesto de integración al “progreso nacional” a todas esas representaciones de los giros de Timotes, el galeón margariteño, los timbales de San Benito en los alrededores del Lago de Maracaibo, los carnavales de Carupano, la cruz de mayo, Los Diablos de Yare, los Yanomamis de Amazonas, los coleadores de Guarico, los llaneros cantando cantos de ordeño en tonadas de Simón Díaz, maracuchos cantándole gaitas a la Chinita…  todas representaciones locales que confirman un ideario nacional trastocando el sentido de lo tradicional por lo popular. Si pensamos en lo popular como algo más pop, no pienso en Warhol, sino la canción “Taboga” cantada por Oscar de Leon sonando en plena rumba dentro del prostíbulo de “El pez que fuma (1976) película de Román Chabould; en Servando y Florentino dando una vueltita meneando las caderas cantando “De sol a sol“; en Gilberto Correa y Maite Delgado siendo presentadores del Miss Venezuela; en Amador Bendayan presentando a Michel Jackson en Sábado Sensacional; el derrotado golpista Teniente Coronel Hugo Chávez diciendo “por Ahora”. Lo popular, eso que la radio y la televisión fijó en el imaginario colectivo otorgando una representación más doméstica, más íntima, más propia sin el desparpajo y el disimulo de hacer del líquilíqui el arpa, el cuatro y las maracas Lo Venezolano, lo popular, la impostura absolutamente desconectada de la realidad. Como si la nación tuviese una conexión real con unos símbolos endebles e insostenibles: un himno que suena a canción de cuna, un escudo representación terrena del paraíso y una bandera producto de un romance de Miranda con una Catalina II de Rusia. Esa normalización de lo popular como algo que “esta por celebrarse” como dice Cabrujas, entra en a agenda del Estado como una presunción necesaria para imponer una voluntad de verdad que apela al sentir del cuerpo nacional, esos pobres hombrecitos que se disfrazan para recordar algo que solían ser antes de que el petróleo apareciera y arrasara con todo… Esa nostalgia obligada por volver al conuco y a la cofradía deviene en dispositivo de control estatal que aleja a los venezolanos de sí mismos y no les permite nombrarse ni representarse en su total dimensión, el templete, la feria patronal, el desmadre, la hora loca, la celebración del matrimonio, quince años, bautizo, primera comunión y pare de contar cualquier motivo de celebración. Después de los tragos cuando los tíos más serios empiezan a sobar a las amiguitas de las sobrinas y las tías empiezan a desmadrar de sus maridos. Taboga, ese bolero lentisimo interpretado por La Dimensión Latina en la voz de Wladimir pero que no puede sostenerse en tanta seriedad, tanto rictus obligado y Óscar D’Leon entra para “republicanizarlo” para hacerlo venezolano, gritos, rochela, y mamadera de gallo, como si fuese imposible sostener la tristeza, soportar el desconsuelo, acumular la nostalgia. Del llorón “Taboga, Taboga mía, ya no te puedo olvidar” se pasa al alegre despechado que celebra la desgracia, como si no hubiese otra forma de vivir, como alegre de saberse tomado por la falta, por la ausencia del objeto deseo, no hay espacio para guardarse, no hay cabida al ahorro, es incontenible la celebración el desparpajo, el chiste. Parece ser que la manera de disminuir la carencia es asentándola, exhibiendo la falta, sobredimensionarla, celebrarla hace que lo que no está exceda su significación generando grados nuevos para nombrarse, haciendo del sentir eso que la lengua parece no alcanza decir. De igual manera, lo popular ha sido ordenado como algo que dice poco de lo que somos, codificando un imaginario que en tanto que se muestra como institución cultural deja abierta infinitas posibilidades para desmontar el cursi discurso del Estado protector y propulsor de lo venezolano, acentuando las diferencias, relegando a zonas opacas los estados del sentir de la nación que esperan un desliz, la aparición de un síntoma, un gesto para gritar eufóricos hasta el paroxismo, borrachos de alegría por el desconsuelo “Taboga, Taboga mía ya no te puedo olvidar” y exhibir la carencia, la falta, eso que excede la lengua y no disimula. 

Quizás el mejor ejemplo de esto que intentamos explicar esté condensado en el video de la canción “La vida mejor” de la Vida Boheme (reproducir video abajo); donde se muestran escenas de la cultura poPular venezolana mientras la canción habla con la lengua rota de los jóvenes migrantes. Hay un tono de entrega voluntaria hacia el desarrollo de una vida que necesariamente no deba ser interrumpida por la nostalgia de quien se va. Este tono melancólico es sostenido hasta el coro del “como no voy a llorar” que parece contener la materialidad sónica del “se sufre pero se goza”. La aparición de la comparsa de bailarines, la representación del miss Venezuela y la entrada de los instrumentos de metal produce una escenificación de la rochela que jamás nos permite terminar la rumba. Aunque el país ya no dé más para el disfrute y haya que migrar la fiesta tanto como la pena se lleva por dentro. De repente, en las últimas escenas del video en pleno apogeo coreográfico, antes de que se acabe el show, se vienen a la mente escenas de miles de jóvenes venezolanos cruzando el puente de cualquier puerta de embarque que los monta en un avión para vomitarlos en cualquier lugar del mundo. Gente nacida y crecida en Venezuela que más que nada se llevan lo que han visto y lo que han oído. Y se repiten una y otra vez sonriendo “cómo no voy a llorar/ cómo no voy a llorar/ cómo no voy a llorar/ si tú te vas”.

firma: la multitud del pueblo pirata

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I

quiero escribir un poema con toda la mierda que somos
un poema arrecho que hable la lengua de los santos de Sorte
cantando Taboga con Ismaelito bajado
un poema para llevarle flores en medio de la Francisco Fajardo
un poema asesino que haga llorar a las madres de los muertos
un poema que Chávez cante montado en una tarima cuando resucite
en el cuerpo del nuevo alucinado por venir
un poema que se meta debajo de las uñas para rascarse cuando los zancudos pican
cuando la piel se hincha y arde chiquitico
una vaina que retumbe a rumba de negro escapado
a carajita oliendo a shampú y desorante
a ven padarte donde te gusta aunque me voltees la cara

una cosa que tenga una lengua grande grandota inmensa
que mis amigos poetas se les levante el copete
burguesito burgués aburguesado acomplejado shito que eso no se dice
para salir con los panas por las calles y bailar Pan con mortadela
mondongo y cachapa después de tres cervezas un domingo
darle golpecitos en la espalda a los carajitos de la familia y decirles
echo     el       webon

chamito cuando seas grande vas a batear más jonrones que Cabrera
somos unos tipos depinga que hasta diciendo mentiras decimos la verdad

ahmalaya quien preñara a la novia para que le digan papá
y la caraja se sienta más mujer que Diosa Chiqui Lila Pilín y Manuela
para que venga una desteñida a decir aplausos y risas
gritando bien fuerte amigos del Poliedro
y celebrar la belleza entre colchones de kilos de dinero que no valen nada

inventando un sistema métrico para medir la arrechera
ven a darme si te tiras y si eres tan valiente que aquí lo que hay es pueblo
guardia de noche y día para cazar un kilo de lo que sea
sonreímos felices con cara de adictos a tanta cosa bella que da esta tierra
tigreñitas morenitas catiritas chiquiticas flaquitas gorditas
#NawebonadaLoDeseo
con una barriga más grande que el Roraima

y la mamá de uno muerta de felicidad celebrando que es abuela
CARAJO! vaya usted a ver aquella vieja llena de alegría
entrándose a coñazos con la nuerita a ver quien cambia pañales
mientras la enfermera se resbala y pela dientes
nojoda que vaina más depinga

cuando me dijeron que no había monte creía que era echando vaina
entonces salió Yoifre y el Oriente sonriendo tragando Nuvo
portando unas bichas más grandes que muchachitos que juegan semillita
no hubo nadie que parara aquella vaina porque nos creyeron pendejos
ahí fue cuando apretaron bien duro y tragaron grueso
porque yo lo que creo es en nadie estoy que me corto mi propia mano
y a coro cantando todo el mundo moviendo el wiro
pásame la yesca 
y pónmela en el aire
que de todo este carro e locos quedamos muy pocos
creían que la vaina era jugando que iban a meternos el dedo

somos multitud así como cuando nos disfrazamos de vinotinto
nos hacemos los panitas y gritando gol más atrás nos gritan
toma papáááááááááááá –arrastraíto
bueno marico así /así mismito / con todo / sin papel para que te limpies
porque no hay

bendita sea la plancha tabuladora racial
cabello liso a la fuerza convirtiendo a cuanto tentempíe y salto atrás haya en mulaticos
desta hacienda donde todos somos capataces y mandamos al cepo a todos los negros
y que viva el mestizaje

estar borrachos la única cosa común conocida
compartimos esa alegría espumosa de ser más grandes más arrechos que cualquiera
yo mismo soy yo soy el tipo ay papi ay gordo ay cállese la jeta
los he visto nos he visto tantas veces que me la sé de memoria
golpe de cinco de la tarde en la playa tirando la una en la fiesta de salón
me van a venir con cuentos a mí –> aaaaaaaaaa míííííííííííií
que se me cae la baba dormido recostado contra el vidrio de regreso a casa
                que                         bo                           las
Airton mismo bajado a la tierra encarnado en la carne de mi carne
nada nos detiene entras de visitante y sales como local
porque tienes sed de ti mucha sed de ti pégate a la que es
orgullosamente venezolano NOJODA

y gritar bien fuerte y que lo escuche el mundo entero y las galaxias no descubiertas donde el
/capitalismo destruyó la vida tú a mí no me vas a joder

porque hoy no hay discurso hoy es fiesta arpa cuatro y maraca

no te me resbales y me vengas con cuentitos
yo soy un mismo rostro aquí en la China y en la Conchinchina
pongo el dedo este de aquí el que señala
y me digo yo

y me repito yo mismo soy
tú eres tú
me doy golpecitos en el cachete
salgo de mi casa oliendo rico a buscar al pendejo que voy a joder
que no seré yo sino un poema

Firma: La multitud del pueblo pirata.